jueves, 10 de enero de 2013

POEMA HABRA POESIA


DE GUSTAVO ADOLFO BECQUER
No digáis que, agotado su tesoro,
de asuntos falta, enmudeció la lira;
podrá no haber poetas; pero siempre
habrá poesía.

Mientras las ondas de la luz al beso
palpiten encendidas,
mientras el sol las desgarradas nubes
de fuego y oro vista,

mientras el aire en su regazo lleve
perfumes y armonías,
mientras haya en el mundo primavera,
¡habrá poesía!

Mientras la ciencia a descubrir no alcance
las fuentes de la vida,
y en el mar o en el cielo haya un abismo
que al cálculo resista,

mientras la humanidad siempre avanzando
no sepa a dó camina,
mientras haya un misterio para el hombre,
¡habrá poesía!

Mientras se sienta que se ríe el alma,
sin que los labios rían;
mientras se llore, sin que el llanto acuda
a nublar la pupila;

mientras el corazón y la cabeza
batallando prosigan,
mientras haya esperanzas y recuerdos,
¡habrá poesía!

Mientras haya unos ojos que reflejen
los ojos que los miran,
mientras responda el labio suspirando
al labio que suspira,

mientras sentirse puedan en un beso
dos almas confundidas,
mientras exista una mujer hermosa,
¡habrá poesía!

RIMA XXXIV


DE GUSTAVO ADOLFO BECQUER
¡No me admiró tu olvido!
Aunque de un día,
me admiró tu cariño mucho más;

porque lo que hay en mí que vale algo,
eso... ni lo pudiste sospechar.

RIMA XXI


DE GUSTAVO ADOLFO BECQUER
-¡Qué es poesía?-
dices mientras clavas
en mi pupila en tu pupila azul.
¿Qué es poesía? ¿Y tú me lo preguntas?
Poesía... eres tú.

RIMA XLIV


DE GUSTAVO ADOLFO BECQUER
Como en un libro abierto
leo de tus pupilas en el fondo;
¿ a qué fingir el labio
risas que se desmienten en los ojos ?

¡Llora! No te avergüences
de confesar que me quisiste un poco.
¡Llora! Nadie nos mira.
Ya ves: yo soy un hombre... ¡y también lloro!

RIMA XX


DE GUSTAVO ADOLFO BECQUER
Sabe, si alguna vez tus labios rojos
quema invisible atmósfera abrasada,
que el alma que hablar puede con los ojos,
también puede besar con la mirada.

POEMA AMOR ETERNO

 
DE GUSTAVO ADOLFO BECQUER
Podrá nublarse el sol eternamente;
podrá secarse en un instante el mar;
podrá romperse el eje de la tierra
como un débil cristal.

¡Todo sucederá!Podrá la muerte
cubrirme con su fúnebre crespón;
pero jamás en mi podrá apagarse
la llama de tu amor.

miércoles, 2 de enero de 2013

POEMA VERGUENZA

 
DE GABRIELA MISTRAL
Si tú me miras, yo me vuelvo hermosa
como la hierba a que bajó el rocío,
y desconocerán mi faz gloriosa
las altas cañas cuando baje el río.

Tengo vergüenza de mi boca triste,
de mi voz rota y mis rodillas rudas.
Ahora que me miraste y que viniste,
me encontré pobre y me palpé desnuda.

Ninguna piedra en el camino hallaste
más desnuda de luz en la alborada
que esta mujer a la que levantaste,
porque oiste su canto, la mirada.

Yo callaré para que no conozcan,
mi dicha los que pasan por el llano,
en el fulgor que da a mí frente tosca
y en la tremolación que hay en mi mano...

Es noche y baja a la hierba el rocío;
mírame largo y habla con ternura,
¡que mañana al descender al río
la que besaste llevará hermosura!