jueves, 20 de diciembre de 2012

POEMA DECIMAS



DE ALMAFUERTE

I
Yo soy flor que se marchita
al sol de la adversidad,
el arbolito en mitad
de la llanura infinita.

La  pobrecita
que arrastran los aquilones,
entre oscuros nubarrones
de tempestades airadas,

soy la barca abandonada
en el mar de las pasiones.

II
Soy el  que al bajar
de los  fatigada,
no tiene ni una enramada
ni un árbol en que anidar.

Y si vuelve a levantar
las tristes alas del suelo,
encuentra nublado el cielo
y deshecha la tormenta,

y el pájaro se lamenta
y vuelve a tender su .

III
Yo soy un gaucho cantor
de renombradas virtudes,
que tan solo ingratitudes
ha recibido en su amor.

Soy el pobre payador
velay, si sabré penar
con mis negras amarguras,
la  con sus llanuras
con sus abismos la mar.

IV
Yo no canto por llamar
la atención que no merezco,
yo canto porque padezco
penas que quiero olvidar.

Que tan solo con cantar
se va al viento nuestra pena,
y yo tengo el alma llena
de pesares y amarguras,

más que en la pampa hay anchura
más que en el mar hay arena

V
Por eso, ¡oh linda mujer!
maldigo mi negra estrella,
al contemplarte tan bella
sin que te pueda querer.

Porque todo hombre ha de ser
generoso hasta morir,
y no debe permitir
a una mujer que lo quiera,

para que después se muera
al verlo tanto sufrir.

VI
¡Adiós, primorosa flor!
adiós,  invariable,
solamente comparable
a la estrella de mi amor.

Cuando sientas un dolor
parecido al que yo siento,
Dios quiera que tu lamento
no sucumba en la ignorancia,

y atraviese la distancia
¡sobre las olas del viento!

POEMA A TUS PIES



DE ALMAFUERTE

Nocturno canto de amor
que ondulas en mis pesares,
como en los negros pinares
las notas del ruiseñor.

 jazmín entre tules
y carnes blancas perdido,
por mi pasión circuído
de pensamientos azules.

Coloración singular
que mi tristeza iluminas,
como al desierto y las ruinas
la claridad estelar.

Nube que cruzas callada
la extensión indefinida,
dulcemente perseguida
por la  de mi mirada.

 deslumbrador
en el espíritu mío,
como el collar del rocío
con que despierta la flor.

Sumisa  fiel
dormida sobre mi ,
como si fuera en un lecho
de mirtos y de laurel.

Música, nube, ideal,
, estrella, blanca flor,
preludio, esbozo, fulgor
de otro mundo espiritual.

Aquí vengo, aquí me ves,
aquí me postro, aquí estoy,
como tu esclavo que soy,
abandonado a tus pies.

POEMA ADIOS A LA MAESTRA


POEMA ADIOS A LA MAESTRA 
 Almafuerte 

Obrera sublime,
bendita señora:
la tarde ha llegado
también para vos.

¡La tarde, que dice:
descanso!…la hora
de dar a los niños
el último adiós.

Mas no desespere
la santa maestra:
no todo en el 
del todo se va;

usted será siempre
la brújula nuestra,
¡la sola querida
 mamá!

Pasando los meses,
pasando los años,
seremos adultos,
geniales tal vez…

¡mas nunca los hechos
más grandes o extraños
desfloran del todo
la eterna niñez!

En  a los rostros
que amante conserva
la noble, la pura
 filial,

cual una solemne
visión de Minerva,
su , señora,
tendrá su sitial.

Y allí donde quiera
la ley del ambiente
nimbar nuestras vidas,
clavar nuestra cruz,

la  ha de alzarse
fantásticamente,
cual una suntuosa
gran torre de luz.

¡No gima, no llore
la santa maestra:
no todo en el mundo
del todo se va;

usted será siempre
la brújula nuestra,
¡la sola querida
segunda mamá!

martes, 18 de diciembre de 2012

POEMA PEDRO DE ACERO


  
DE JOSE MARIA EGUREN

Pica, pica
la metálica peña
Pedro de Acero.

En la sima
de la obscurosa ,
del  ciego.

POEMA LA NIÑA DE LA LAMPARA AZUL



  - JOSE MARIA EGUREN -

En el pasadizo nebuloso
Cual mágico sueño de Estambul,
Su perfil presenta destelloso
La niña de la lámpara azul.

Ágil y risueña se insinúa
Y su  seductora brilla,
Tímela en su cabello la garúa
De la  de la maravilla.

Con voz  y melodiosa
Con fresco aroma de abedul,
Habla de una vida milagrosa
La niña de la lámpara azul.

Con calidos ojos de dulzura
Y besos de amor matutino,
Me ofrece  criatura
Un mágico y celeste camino.

De encarnación en un derroche,
Hiende lea, vaporoso tul;
Y me guía a través de la noche
La niña de la lámpara azul.

POEMA EL ANDARIN DE LA NOCHE


- José María Eguren -

El oscuro andarín de la noche
Detiene el paso junto a la torre,
Y al centinela
Re anuncia roja, cercana guerra.

Le dice al viejo de 
Que hay batidores en la sábana;
Sordas linternas
En los juncales y oscuras sendas.

A las ciudades capitalinas
Va el pregonero de la desdicha;
Y, en la tiniebla
Del extramuro, tardo se aleja.

En la batalla cayó la torre;
Siguieron ruinas, desolaciones,
Canes sombríos
Buscan los muertos en los caminos.

Suenan los bombos y las 
Y las picotas y las cadenas;
Y nadie ha visto, por el confín;
Nadie recuerda
Al andarín.

POEMA SUFRE



ENRIQUE LOPEZ ALBUJAR 

"¡sufre, que el sufrimiento te hará fuerte!"
así te dije en una  un día,
y así te repetí cuando partía,
triste, pero orgulloso de quererte.

Y hoy que sufro el suplicio de no verte,
"¡sufre!" me digo, y sufro, vida mía,
pero feliz, por que mi fe confía
en que he de unir tu suerte con mi suerte

y, ante esta idea, todo sufrimiento
indigno me parece un lamento
o de una imprecación contra el .

Que sufrir por amar nunca es vano,
pues, si el sufrir del  es muy humano
¡el sufrir la mujer, casi divino!